Trazabilidad
Capacidad de seguir el recorrido completo de un producto a lo largo de la cadena de suministro, desde el origen hasta el cliente final. Es especialmente crítica en alimentación y farmacia, donde puede ser obligatoria por normativa.
En la práctica se distingue entre trazabilidad hacia atrás (saber de dónde viene un lote o materia prima), trazabilidad interna (qué procesos y ubicaciones ha atravesado dentro del propio almacén o planta) y trazabilidad hacia adelante (a qué cliente o punto de venta llegó cada unidad). Las tres se apoyan en tecnologías distintas según el nivel de detalle que necesite el sector: código de barras y lote para lo más básico, RFID o serialización unitaria cuando la normativa exige seguimiento por unidad individual.
Para ver los distintos niveles de trazabilidad, qué tecnología corresponde a cada uno y cómo se aplica en un almacén real, consulta la guía de trazabilidad logística.