Logística para ecommerce: guía completa
Guía dentro de logística para ecommerce: última milla, devoluciones, picos estacionales, fulfillment, software y marketplaces.
Última milla: el tramo que más cuesta y más pesa en la decisión de compra
El transporte de última milla, el tramo final desde el último punto de consolidación hasta la puerta del cliente, es el componente más caro de toda la cadena logística del ecommerce. Según el estudio «Last Link: Quantifying the cost» de Cushman & Wakefield, representa el 50,3% del gasto logístico total de un e-retailer. El resto de la cadena (almacenaje, transporte troncal, gestión) se reparte la otra mitad.
El coste sigue subiendo: el Centro Español de Logística (CEL) sitúa el incremento del precio del transporte de última milla en un 18% respecto al año anterior, con un envío medio en Madrid en torno a los 7,1€. Para un negocio con márgenes ajustados por pedido, ese coste de última milla puede ser la diferencia entre un pedido rentable y uno que no lo es.
Devoluciones: el coste oculto que pocos negocios calculan bien
La gestión de logística inversa (el proceso de recibir, inspeccionar y volver a poner en venta o dar salida a un producto devuelto) es un coste real que muchos negocios de ecommerce subestiman al calcular su margen. Las devoluciones online en España alcanzarán los 13.300 millones de euros en 2025, según datos recogidos por Marketing4Ecommerce.
La tasa de devolución varía mucho según la categoría de producto: la ropa concentra el 31% de las devoluciones, el calzado el 27% y la electrónica el 23%. Si tu catálogo incluye moda o calzado, diseñar bien el proceso de devolución (política clara, logística inversa ágil, reintegro rápido) no es un extra, es parte del coste real del negocio desde el primer día.
Picos estacionales: Black Friday y Navidad ponen a prueba la capacidad real
Ningún otro momento del año revela mejor si la operación logística de un ecommerce está bien dimensionada que la campaña de Black Friday y Navidad. Según datos de UNO (la patronal de logística y transporte en España), presentados por su presidente Francisco Aranda en una jornada de la CEOE, el sector gestionó durante la campaña de 2025 un 8,7% más de envíos que en 2024: una media de 4,3 millones de paquetes diarios, con picos de hasta 5,5 millones en los días de mayor actividad, y en torno a 125 millones de envíos en todo el periodo.
Dimensionar la operación para ese pico sin sobrecontratar todo el año es uno de los problemas reales de la logística de ecommerce: contratar espacio y personal flexible (almacenes bajo demanda, personal temporal formado con antelación) es más eficiente que mantener capacidad de pico durante doce meses.
La brecha entre lo que el cliente espera y lo que el sector puede cumplir
El 43% de los consumidores espera recibir su pedido el mismo día o al día siguiente, según el Ecommerce Delivery Benchmark Report 2025 de Packlink. Pero solo el 48,08% de las empresas de ecommerce en España asegura poder ofrecer un plazo de 24 a 48 horas como estándar en la mayoría de sus envíos, según datos de Distribución Actualidad.
Esa brecha entre expectativa y capacidad real es una de las razones por las que muchos negocios de ecommerce recurren a un operador de fulfillment especializado en vez de gestionar el almacén con recursos propios: alcanzar ese plazo de forma consistente exige una red de distribución y una operación de almacén pensadas específicamente para ello, no una adaptación de un almacén industrial convencional. El indicador real para saber si tu operación cumple lo que promete es el OTIF, no la sensación subjetiva de «vamos bien».
Fulfillment especializado frente a gestionarlo con recursos propios
La decisión de externalizar el fulfillment (a un operador logístico especializado, no a un almacén general) o gestionarlo con recursos propios depende del volumen, la estacionalidad y cuánto control necesita el negocio sobre la experiencia de entrega.
Gestión propia: tiene sentido con volumen predecible y un catálogo estable, cuando el margen por pedido permite invertir en sistemas propios de gestión de pedidos (OMS) y personal formado específicamente en picking unitario.
Fulfillment externalizado: traslada la inversión en infraestructura y personal al operador, y suele incluir ya integraciones con las plataformas de venta habituales (Shopify, PrestaShop, marketplaces). Compensa especialmente con volumen estacional muy marcado, o cuando el negocio no quiere levantar una operación logística propia desde cero.
Puntos de recogida como alternativa a la entrega a domicilio
La entrega a domicilio no es la única opción, y para muchos negocios no es la más eficiente. Los puntos de recogida (locales colaboradores, taquillas automáticas o lockers) resuelven un problema real de la última milla: una entrega a domicilio falla con frecuencia porque el destinatario no está en casa, lo que obliga a un segundo intento (y un segundo coste de transporte) que un punto de recogida evita por completo, porque el paquete espera hasta que el cliente pasa a buscarlo.
Para el negocio, esto significa menos entregas fallidas y menos coste de reintentos. Para el cliente, un horario más flexible que esperar en casa una franja concreta. La contrapartida es que no todos los productos ni todos los clientes se adaptan bien a este modelo: un pedido voluminoso o un cliente que valora la comodidad de recibir en casa seguirán prefiriendo la entrega a domicilio, así que la mayoría de operadores ofrecen ambas opciones y dejan elegir al comprador en el momento de pagar.
Qué software necesita realmente un ecommerce para gestionar su logística
Un ecommerce con volumen real necesita, como mínimo, tres piezas de software que se hablen entre sí, no solo una hoja de cálculo con el inventario:
Un sistema de gestión de pedidos (OMS): centraliza los pedidos que llegan de todos los canales de venta (tienda propia, marketplaces, redes sociales) en un solo sitio, para que el almacén no tenga que consultar varias plataformas distintas para saber qué preparar.
Un sistema de gestión de almacén (SGA/WMS): organiza dónde vive cada producto dentro del almacén y guía el picking unitario de forma eficiente. Sin esto, cada pedido se busca a mano, lo que no escala pasado un volumen muy pequeño.
Una integración directa con la plataforma de venta: que el stock se actualice solo cuando se vende algo, en vez de a mano, evitando vender un producto que ya no existe en almacén (la causa más habitual de cancelaciones y clientes insatisfechos en ecommerce).
Cuantos más canales de venta gestione el negocio (tienda propia más varios marketplaces), más crítico es que estas tres piezas estén conectadas entre sí en tiempo real, no sincronizadas manualmente una vez al día.
Integración con marketplaces: el caso de Amazon
Vender a través de un marketplace como Amazon añade una capa adicional: el propio marketplace ofrece su programa de logística (en el caso de Amazon, FBA), donde el vendedor envía su stock a los almacenes del marketplace y este se encarga de almacenaje, preparación y envío al cliente final. La tarifa se calcula por unidad, según el tamaño y el peso del producto, con condiciones específicas para artículos de bajo precio y programas paneuropeos que exigen registro de IVA en varios países de la UE.
La alternativa es gestionar el envío por cuenta propia mientras se vende en el marketplace (envío gestionado por el vendedor): da más control sobre el proceso, pero obliga a cumplir los mismos plazos de entrega exigentes que el marketplace fija para todos sus vendedores, gestionados o no por su propia logística.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta realmente la logística de un ecommerce pequeño? No hay una cifra única: depende del volumen, el tamaño y peso medio del producto, y si se gestiona en propio o se externaliza. Como referencia de mercado, la última milla por sí sola puede suponer más de la mitad del coste logístico total de cada pedido.
¿A partir de qué volumen de pedidos compensa externalizar el fulfillment? No hay un umbral universal, pero cuando gestionar los envíos empieza a consumir más tiempo del que el negocio puede dedicarle sin descuidar otras áreas, o cuando los picos estacionales superan la capacidad del equipo actual, es el momento de comparar el coste real de externalizar frente al de seguir gestionándolo dentro.
¿Es lo mismo un 3PL que un servicio de fulfillment para ecommerce? Están relacionados pero no son idénticos: un operador 3PL cubre logística en general (incluida industrial/B2B), mientras que un servicio de fulfillment para ecommerce está diseñado específicamente para picking unitario y envío a particulares, con integraciones directas a plataformas de venta online.
¿Cómo se prepara un ecommerce para un pico como el de Black Friday? Con antelación real: los operadores logísticos empiezan a planificar la capacidad de la campaña de fin de año durante el verano, no en octubre. Reservar espacio de almacén adicional y personal temporal con tiempo suele salir más barato y ser más fiable que buscarlo cuando el pico ya ha empezado.
Esta guía se centra en el lado operativo de vender online. Si además necesitas comparar el software que gestiona ese almacén, tenemos una comparativa de SGA para pymes, y si buscas plataformas de optimización de rutas para el reparto final, una comparativa de software de última milla.
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